fecundacio in vitro

Fecundación in vitro (FIV)

¿Qué es la fecundación in vitro?

Cuando una pareja se ha sometido al estudio completo de esterilidad y se llega a un diagnóstico, uno de los tratamientos que suelen indicarse es la fecundación in vitro (FIV). Ésta es una técnica de reproducción asistida que consiste, en primer lugar, en conseguir la fecundación de los gametos (ovocitos y espermatozoides) in vitro —es decir, en el laboratorio— y posteriormente en transferir el producto de esta fecundación, los embriones, al útero de la mujer.

 

embrio 4 celules
embrión (4 celulas)
embrio 8 celules
embrión (8 celulas)

 

¿Cuáles son las fases de este proceso?

1. Tratamiento de estimulación ovárica:

Necesitamos de un tratamiento hormonal de estimulación que provoque el crecimiento de varios folículos a la vez y la consiguiente maduración de los ovocitos que contienen, para posteriormente extraerlos y generar embriones que transferiremos al útero. Estos tratamientos acostumbran a durar de 12 a 15 días. Generalmente vienen precedidos de un tratamiento hormonal previo cuyo objetivo es evitar la interferencia del funcionamiento espontáneo del ovario con el tratamiento estimulante.

Cada pauta de tratamiento se individualiza en función de la respuesta de la paciente, lo que comporta la realización de controles durante la estimulación (ecografías y analíticas hormonales). Todo este proceso se intenta simplificar y facilitar al máximo, para que interfiera poco en su vida cotidiana.

Cuando la mayor parte de los folículos tienen un tamaño óptimo para ser aspirados y obtener el óvulo que hay dentro, se programa la punción folicular.


2. Punción folicular y recuperación de los ovocitos:

La punción de los folículos implica una intervención quirúrgica muy sencilla que no requiere ingreso. Se hace por vía vaginal y bajo control ecográfico.

Durante la punción, se aspiran los folículos que se han ido desarrollando a raíz de la estimulación, y el líquido que se obtiene se recoge en tubos que pasan al laboratorio, donde se procede al aislamiento de los ovocitos. Los ovocitos recuperados se colocan en una placa con el medio adecuado, dentro de un incubador que mantiene las condiciones óptimas para su cultivo, hasta el momento de la inseminación por fecundación in vitro.


3. Preparación de la muestra de semen:

Paralelamente a la obtención de los ovocitos, es necesaria la participación de la pareja masculina para la obtención de la muestra de semen. También es posible avanzarla utilizando muestras criopreservadas previamente. Esta participación no es necesaria en el caso de que se utilicen muestras de donante. 

En cualquiera de estos casos, la muestra se prepara en el laboratorio para recuperar los espermatozoides más válidos (en general, los que tienen mejor movilidad), que serán los utilizados para la fecundación de los ovocitos. 


4. Fecundación in vitro y microinyección espermática (ICSI):

La fecundación de los ovocitos en el laboratorio puede efectuarse a través de la técnica in vitro estándar o por microinyección espermática. 



La fecundación in vitro estándar consiste en añadir a la placa de cultivo, que contiene los ovocitos, una cantidad determinada de espermatozoides. Solamente se utiliza esta técnica cuando la muestra de semen se encuentra dentro de los parámetros de normalidad y el origen de la esterilidad es femenino o desconocido (en número determinado de ovocitos).



La microinyección espermática (ICSI) se utiliza en aquellos casos en los que la muestra de semen se encuentra al límite de la normalidad o es claramente patológica. Consiste en la introducción por medio de una micropipeta de un espermatozoide en cada uno de los ovocitos “maduros”; es decir, aquellos ovocitos que se encuentran en condiciones para ser fecundados.



En ambos casos, alrededor de un 70%-80% de los ovocitos se fecundan.


5. Observación de la fecundación:

Al cabo de 17-20 horas del proceso descrito anteriormente, generalmente el día siguiente, se observan los ovocitos para comprobar si ha habido fecundación y para descartar que ésta sea anómala.

Se informa del resultado de la fecundación a las pacientes y, en su caso, se programa la transferencia de los embriones, habitualmente en un plazo de 48 a 72 h.


6. Transferencia embrionaria:

La transferencia embrionaria consiste en ubicar los embriones seleccionados en el útero de la mujer. Después de la punción se empieza un tratamiento hormonal con progesterona por vía vaginal, que se mantendrá unas semanas si se consigue el embarazo o, en caso contrario, hasta la aparición de la menstruación.



El número de embriones a transferir es una variable que depende de diversos factores y que finalmente es decidida conjuntamente, de común acuerdo, entre los profesionales del Centro y la pareja. Intervienen factores tan variados como la edad, las causas y tiempo de esterilidad, las gestaciones previas y, muy especialmente, el número y la calidad embrionaria. El límite legal máximo de embriones que se pueden transferir es de tres.



Mientras el médico prepara a la paciente para el proceso, el biólogo coloca en un catéter acoplado a una jeringa una pequeña cantidad de medio de cultivo con los embriones seleccionados. Con la ayuda de la ecografía, el médico introduce dentro del útero otro catéter que sirve de guía para introducir después, lentamente y en el lugar más adecuado, los embriones.



Después de la transferencia, la paciente debe permanecer en reposo unos 30 minutos aproximadamente. Finalmente, se le indican las pautas a seguir durante los días siguientes, hasta que se sepa el resultado de la prueba de embarazo, dos semanas después de la punción folicular. 


7. Criopreservación (“congelación”) embrionaria:

La criopreservación de embriones es una técnica que permite preservar por congelación los embriones excedentes de un ciclo de FIV para su uso posterior.



La criopreservación aumenta las posibilidades de éxito del ciclo en los casos en los que no hay gestación después de la transferencia “en fresco”, o bien facilita otra gestación en caso de que ya se haya conseguido ésta en la transferencia embrionaria previa. Para la paciente, este proceso supone una forma sencilla de poder realizar una nueva transferencia embrionaria sin necesidad de repetir la estimulación hormonal y los controles que requieren un ciclo completo de FIV. También permite conservar los embriones en caso de que aparezca, de forma imprevista, alguna contraindicación para la transferencia embrionaria en el útero.



No obstante, es un proceso muy delicado en el que los embriones pasan por diferentes medios para conseguir una total deshidratación de las células. Posteriormente se incorpora un medio que actúa como crioprotector durante el descenso de la temperatura y que permite que el embrión se mantenga sumergido en nitrógeno líquido y en una situación latente, sin ningún tipo de actividad.



No todos los embriones que se obtienen son válidos para la criopreservación. Únicamente se lleva a cabo la criopreservación si la calidad embrionaria lo permite.

¿Cómo se lleva a cabo la descongelación y la transferencia de embriones criopreservados?

En el caso de la transferencia de embriones previamente congelados, se informa a la paciente durante una visita de control en la que también se indican las pautas de medicación que deberá seguir para preparar el útero, generalmente unos preparados hormonales por vía oral o transmérmica. Alrededor del día 12-14 del ciclo, se hace una ecografía de valoración y seguidamente se fija el momento adecuado para realizar la transferencia. El número de embriones que se intentará transferir se decide en función de las características individuales de cada pareja.



Previamente a la transferencia de los embriones criopreservados, es necesario proceder a su descongelación y a la evaluación de su viabilidad para ser transferidos. A pesar de que existe una elevada variabilidad, se calcula que resulta viable alrededor de un 70% de los embriones descongelados. Éste es un proceso inverso a la congelación, en el sentido de que hay que conseguir una correcta rehidratación del embrión después de eliminar el crioprotector. A continuación, se conservan en medio de cultivo hasta el momento de la transferencia, la cual se hará de idéntica forma a como se ha descrito anteriormente en el proceso de transferencia de embriones “en fresco”.